sábado, 2 de noviembre de 2013

El parany no debe usarse como método científico para el estudio de la migración

Publicado el por SEO/BirdLife


Reproducimos en esta página el manifiesto hecho público por el Comité Científico de SEO/BirdLife contra la Resolución del Gobierno Valenciano publicada en octubre de 2013 y que permite la captura de tordos y otras especies de aves. Es una decisión que los expertos del comité, formado por 10 destacados investigadores en materia de aves, consideran “incongruente, inaceptable, inconsistente e inútil”. El manifiesto se ha dado a conocer durante la presentación en Valencia, el 29 de octubre, de la campaña ciudadana Volar-Viajar-Vivir, vinculada al proyecto LIFE Un lugar seguro para las aves silvestres, de la Comisión Europea.
  

 

Manifiesto del Comité Científico de SEO/BirdLife

29 de octubre de 2013


El Comité Científico de SEO/BirdLife, ante la reciente Resolución del Gobierno Valenciano para permitir la captura científica de túrdidos y otras especies de aves utilizando el método del parany, quiere mostrar su total y absoluto desacuerdo ante tal resolución, a nuestro juicio injustificada desde cualquier punto de vista, y que considera un fraude de ley.  

Este comité está en la actualidad involucrado en la redacción de una estrategia general sobre anillamiento con fines científicos en el Estado español, dirigida a optimizar el rendimiento científico de esta actividad en relación con el resto de métodos disponibles para el estudio de la migración, y con otros aspectos del comportamiento de las aves, con lo que está en disposición de evaluar esta resolución en base a la mejor información disponible en la actualidad.

El parany, o parany de tords (trampa para tordos), consiste en un grupo de árboles podados de forma especial, en los cuales se colocan unas varas de madera (perchas) a las que se adosan pequeñas varillas recubiertas de una sustancia adhesiva (la liga). Los pájaros que se posan en las perchas quedan impregnados de adhesivo y caen al suelo, donde son capturados con facilidad. Es habitual que se utilicen reclamos sonoros para atraer a determinadas especies, pero el método es totalmente indiscriminado: cualquier ave, de la especie que sea, queda impregnada y cae. Este método de caza ha estado legalizado en la Comunidad Valenciana hasta hace poco tiempo, bajo el supuesto de su carácter tradicional, pero en la actualidad, y tras varios recursos, ha sido prohibido por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional, y el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas.

Tras intentar justificar el uso del parany como método de caza para evitar daños a los cultivos, o como la mencionada actividad tradicional, y ser rechazados tales argumentos por los tribunales de forma sistemática, ahora nos encontramos con una nueva justificación: el uso del parany como método científico para el estudio de la migración de las aves. Así, la Resolución del Gobierno Valenciano, firmada el 1 de octubre de 2013 por el Director General de Medio Natural, autoriza la puesta en marcha de 17 “estaciones de seguimiento”, con un total de 33 puntos de captura, utilizando el método del parany, repartidos por diversos enclaves de la Comunidad Valenciana. Las aves objeto de estudio son el zorzal común (Turdus philomelo), el zorzal alirrojo (Turdus illiacus), el picogordo (Coccothraustes coccothraustes), la curruca capirotada (Sylvia atricapilla), la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), y el petirrojo (Erithacus rubecula).

El contenido de la resolución, a nuestro leal saber y entender, no demuestra en modo alguno la supuesta utilidad científica del uso de este método para el estudio de la migración por los siguientes motivos:

1. El permiso se concede a dos profesores del Departamento de Ingeniería Rural y Agroalimentaria de la Universidad Politécnica de Valencia, cuyos trabajos no tienen ninguna relación en absoluto con el estudio del comportamiento migratorio, ni siquiera con el estudio de cualquier otro aspecto de la biología de las aves.

2. No se presenta ningún proyecto que se pueda denominar científico, con hipótesis de trabajo y objetivos claros. Se habla, en general, de estudio de la migración, aunque incluye errores manifiestos en la lista de especies objetivo, como es considerar como migratoria a una especie sedentaria, la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala).

3. Existen carencias graves en la metodología. En concreto, no se indica cómo se va a proceder a limpiar el adhesivo de las plumas, aspecto crítico para la vida de cualquier ave, qué tipo de registros se tomarán, qué tipo de marca identificativa se le pondrá al ave o el número de individuos que se pretende capturar de cada especie. Tampoco cómo se procederá con las especies no objetivo capturadas.

4. Se presenta un listado de 162 personas, denominadas “voluntarios”, con un responsable por punto de captura. Ellos serían los encargados de las capturas en las estaciones propuestas. Se indica en la solicitud que los trabajos de campo se iniciarán previa formación del voluntariado, pero no se indica ni qué formación recibirán ni tampoco quiénes serán los responsables de impartirla.

El método tradicional para el estudio de la migración ha sido el anillamiento con fines científicos. Para realizarlo se emplean métodos de captura que han demostrado tener un bajo impacto sobre la salud y la supervivencia de las aves. La captura con parany supone someter a las aves a un elevado estrés. No conocemos ningún estudio científico que garantice de manera fehaciente que el adhesivo que queda en el plumaje pueda ser retirado de forma completa e inocua, sin causar perjuicio en la condición corporal del individuo. De hecho, no figura en la solicitud cómo se realizará esta limpieza. En base al Real Decreto 53/2013, de 1 de febrero, por el que se establecen las normas básicas aplicables para la protección de los animales utilizados en experimentación y otros fines científicos, un estudio que utilice esta metodología no obtendría la aprobación de ningún Comité de Ética de ninguna institución dedicada a la investigación, ni tampoco de de ninguna revista científica en la que pudieran publicarse los resultados del estudio propuesto. En definitiva, el parany como método de captura es inaceptable desde el punto de vista científico, considerando los estándares sobre bienestar animal aceptados a nivel internacional por la comunidad científica y plasmados en la legislación vigente.

Otro aspecto relevante es la formación de las personas que desempeñarían las capturas. La formación de un anillador requiere al menos dos años de trabajo intensivo de campo, tutorizado por personas expertas, para garantizar que el aspirante manipule las aves con destreza y las identifique con solvencia. Para realizar procedimientos, como sería el uso de adhesivo y su posterior limpieza del ave, es exigible que las personas responsables dispusieran de la pertinente capacitación. Esto supone, según el mencionado Real Decreto 53/2013, una cualificación a nivel de Categoría D (personal responsable para dirigir o diseñar los procedimientos) de los profesores responsables del proyecto, y una cualificación de Categoría C (personal que lleva a cabo los procedimientos) al menos de los responsables de cada punto de captura. No se justifica que, ni los investigadores responsables del trabajo ni los voluntarios que van a manipular las aves, tengan las acreditaciones correspondientes a tal efecto. En especial, los responsables del diseño “… deberán haber recibido instrucción en una disciplina científica pertinente para el proyecto o procedimiento y un conocimiento específico de las especies involucradas…” (Real Decreto 53/2013, de 1 de febrero, Capítulo III, Artículo 15), aspectos que no quedan demostrados de forma alguna para el caso de los dos profesores responsables del proyecto.

Por último, el estudio de la migración de las aves implica una cooperación internacional, ya que la información más valiosa la proporcionan aquellos animales que son capturados en un lugar y recapturados en otra localidad. Para ello, es necesario (1) el uso de marcas identificables por cualquier estudioso de la migración en cualquier lugar del mundo, y (2) la coordinación de la gestión de la información sobre capturas a nivel internacional. Con el anillamiento científico, esto se consigue utilizando anillas con un remite reconocible, y coordinando la gestión de la información a través de centros nacionales (el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en el caso de España), y organizaciones internacionales (EURING en el caso de Europa). Esto permite que la información de cualquier ave recuperada con una anilla se procese de forma adecuada para que pueda ser útil. La propuesta presentada en la Solicitud cursada por los profesores de la Universidad Politécnica de Valencia no indica ni el tipo de marca que se va a utilizar ni qué información se tomará de cada ave y no consta cómo se va a gestionar la información para que sea útil.

Por tanto, este Comité Científico estima que la solicitud presentada es:
  • (a) Incongruente con la experiencia investigadora de los solicitantes;
  • (b) Inaceptable, por proponer un método de captura que no garantiza el bienestar de la aves, violando por tanto la normativa nacional y comunitaria;
  • (c) Inconsistente, por no cumplir los mínimos requisitos de un proyecto científico;
  • (d) Inútil, desde el punto de vista científico, por no indicar el tipo de marca, cómo se gestionarán las recapturas, ni cómo se coordinará la información a nivel nacional e internacional.
  • Por todo ello, este Comité Científico manifiesta que la Resolución del Gobierno Valenciano del 1 de octubre de 2013 no tiene la más mínima base científica que lo sustente y por tanto puede considerarse como un fraude de ley. Exigimos por tanto su derogación inmediata.


COMITÉ CIENTÍFICO DE SEO/BIRDLIFE
29 de octubre de 2013

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